Salud mental en Colombia: ACSP exige atención efectiva tras nuevas leyes
La Asociación de Salud Pública de Colombia solicita que las normativas de salud mental se transformen en servicios reales y de alta calidad.
Prioridad en la implementación normativa
La Asociación de Salud Pública (ACSP) emitió un pronunciamiento oficial respecto al panorama de la salud mental en el país. El organismo enfatizó la necesidad de que las recientes legislaciones no se limiten al papel, sino que se traduzcan en una atención oportuna para la población.
El sector demanda que las políticas públicas diseñadas por el Gobierno nacional cuenten con mecanismos de ejecución efectivos. Sin una implementación técnica y presupuestal, las leyes actuales corren el riesgo de no mitigar la crisis de bienestar psicológico que enfrenta la sociedad colombiana.
Control sobre el sistema de salud
Uno de los puntos centrales del llamado de la ACSP radica en el fortalecimiento de la vigilancia sobre las Entidades Promotoras de Salud (EPS) y las Instituciones Prestadoras de Servicios (IPS). La asociación sostiene que el control sobre estos actores es fundamental para garantizar que los pacientes reciban el tratamiento adecuado.
Desafíos en la prestación de servicios
La organización identificó áreas críticas que requieren intervención inmediata para asegurar la dignidad del paciente:
- Mejora en la calidad técnica de la atención psicológica y psiquiátrica.
- Reducción de los tiempos de espera para consultas especializadas.
- Supervisión rigurosa de la cobertura de medicamentos y terapias.
- Garantía de acceso equitativo en diversas regiones del país.
La gestión de las EPS y la capacidad operativa de las IPS determinarán el éxito de las reformas estructurales en materia de salud mental. La ACSP insiste en que la vigilancia debe centrarse en la continuidad de los tratamientos para evitar recaídas en pacientes con diagnósticos severos.
Hacia un modelo de atención integral
El objetivo de la asociación es lograr un modelo que trascienda la atención reactiva. La propuesta busca que el sistema de salud colombiano integre la salud mental como un componente esencial de la salud general, con protocolos de detección temprana y seguimiento constante.
Para la ACSP, la calidad no es negociable y debe medirse mediante la efectividad de los resultados clínicos y la satisfacción de los usuarios dentro del sistema de seguridad social.





