Scotiabank recomienda tecnología específica para pagos con tarjeta en México
Scotiabank México emitió una advertencia técnica dirigida a los usuarios de tarjetas físicas para mejorar la seguridad en sus transacciones diarias.
La entidad financiera instó a sus clientes a priorizar el uso de tecnologías de proximidad para evitar riesgos asociados con el uso de bandas magnéticas o inserción de chips en terminales de pago potencialmente vulnerables.
Seguridad en transacciones físicas
El foco de la recomendación de Scotiabank se centra en la adopción de la tecnología Contactless (sin contacto). Según el análisis de seguridad del banco, este método ofrece una capa de protección adicional frente a la lectura no autorizada de datos sensibles que puede ocurrir con los métodos tradicionales.
Los usuarios que aún dependen exclusivamente de la inserción de la tarjeta en el lector o del deslizamiento de la banda magnética están más expuestos a diversas modalidades de fraude. La tecnología de pago sin contacto utiliza comunicaciones de radiofrecuencia de corto alcance, lo que limita la capacidad de terceros para interceptar la información de manera remota.
Recomendaciones para usuarios en México
Para garantizar una experiencia de pago segura, el banco sugiere considerar los siguientes puntos:
- Utilizar tecnología NFC: Siempre que la terminal lo permita, prefiera el pago acercando la tarjeta o el dispositivo móvil.
- Priorizar billeteras digitales: El uso de servicios como Apple Pay o Google Pay añade una capa de tokenización que oculta los datos reales de la tarjeta.
- Monitoreo constante: Revisar los movimientos bancarios con regularidad a través de la aplicación oficial de la entidad.
Esta advertencia surge en un contexto donde los delitos cibernéticos y el fraude con tarjetas físicas han mostrado una tendencia al alza en la región. La implementación de estándares de seguridad más estrictos en las terminales de punto de venta (TPV) es un proceso en curso, pero la responsabilidad del usuario en la elección del método de pago sigue siendo un factor determinante para la prevención de pérdidas financieras.





